|

[ Inicio | Top Visitas | Top Votos | Top Puntuación | Mandanos Tus Documentos ]
(113 visitas <-> 0 votos <-> 0 puntos) 
| Codicia. La historia del AncientZuma | |
Cuanto tiempo habrá pasado ya., ¿quinientos?, ¿o tal vez seiscientos años?, no lo recuerdo, ya hace mucho que perdí la noción del tiempo, que deje de contar los días y semanas, eso no ningún significado para mi, lo que para los mortales son generaciones y generaciones para mi interminable existencia no es mas que un suspiro.
Lo que si recuerdo aun es lo que yo era, un poderoso guerrero, tan poderoso como malvado, lo admito, cometí crímenes atroces, tanto que por ello estoy aun aquí, tanto que por ello permaneceré aquí por los siglos de los siglos.
Mis crímenes aun son recordados en los pueblos que saquee e incendie acompañado por mis terribles hordas, jamás tuvimos compasión de nadie, hombres, mujeres o niños indefensos, nada me importaba, todos ellos cayeron bajo el filo de nuestro acero, todo movido por el instinto que mas muertes ha causado en la historia de la humanidad, la codicia.
Pero lo mas curioso es que el mas terrible de todos, aquel por el que fui condenado, ese no lo conoce nadie, nadie excepto yo, yo y todos mis hombres, convertidos ahora en bestias estúpidas y terribles, ironía de lo que fueron mientras fueron hombres, los dioses tan apenas cambiaron su forma, ya que, esos sentimientos de odio siempre estuvieron en ellos.
Recuerdo aquel día, lo recuerdo continuamente a cada latido de mi corazón, volvíamos hacia nuestro refugio después de haber saqueado y asesinado en lo que fue nuestro mayor golpe, tesoros increíbles, imposibles de calcular abarrotaban nuestros carros de transporte, y allí, en un lado del camino, al pie de la entrada a nuestro refugio, allí estaba lo que seria nuestra perdición, fue una prueba, ahora lo se, los dioses llevaban largo tiempo discutiendo entre ellos si debían intervenir o no, intentaban decidir si debía ser castigado por ellos o debía quedar en manos de mortales lo que entre mortales sucedía.
Era una joven en avanzado estado de gestación, estaba cubierta con harapos y daba la sensación de que llevaba varios días sin comer, al vernos su rostro se alegro, suplico nuestra ayuda, pensó que quizás ahora si podría sobrevivir y dar a luz al hijo que llevaba en sus entrañas, su alegría duro poco, sin mostrar ninguna compasión baje de mi caballo, me dirigí hacia ella y le dije:
- Mujer la vida que llevas en tu vientre no vera la luz jamás, agradecédmelo por que este es un mundo de crimen y maldad.
No dije nada mas, acto seguido desenvaine mi espada y la hundí hasta el fondo de su corazón, un terrible grito atronó en el aire e inmediatamente después otros le siguieron, gire mi rostro hacia atrás y lo que vi, dejo helada mi sangre, lo que habían sido mis hombres se transformaban ante mis ojos en bestias, unas escupían fuego capaz de derretir el mas puro acero, otras hielo capaz de helar la sangre del mas valiente guerrero.
Duro poco, los dioses fueron piadosos con ellos, no les queda conciencia de lo que fueron un día, mi destino sin embargo……… fue peor.
Yo también cambie de forma, aunque más lentamente y con más dolor si cabe, en todo momento fui consciente de lo que me sucedía, mientras que oía una voz en mi cabeza que me decía:
-Negro es tu corazón, así de oscura y terrible será tu apariencia entonces, vivirás eternamente, cientos de hombres acudirán aquí para acabar con tu vida, y tantas veces como mueras volverás a nacer, ese será tu destino, perecerás movido por la codicia de los hombres ya que así es como a tantas personas condujiste a la muerte.
Aquí sigo desde entonces escondido en lo mas profundo de mi fortaleza, acompañado de lo que una vez fueron mis hombres, esperando que nadie me encuentre de nuevo como tantas veces han hecho ya, he muerto en incontables ocasiones e incontables hombres han muerto bajo mis garras, pero vuelven, siempre vuelven, la recompensa es demasiado alta como para no arriesgar la vida.
Aquel que me derrota se convierte en un hombre rico y algunos pocos en inmensamente ricos ya que el mayor tesoro de todos esta en mi interior, algo que solo unos pocos tienen la fortuna de conseguir pero que todos, sin excepción codician….
Un momento, ya los oigo, de nuevo vienen a por mi, ahora debo luchar por mi vida, debo matar o morir pues tal es mi destino hasta el fin de los tiempos.
¿Qué cómo me llamo?
Ya hace mucho tiempo que olvide mi nombre pero tal vez me conozcáis por el nombre que me han dado los hombres, algunos me conocen como:
Ancient Zuma.
© Wongfey
[ Anterior ] | [ Siguiente ]
[ Volver Atras ] |