En la época en la que los Demonios recorrían la superficie, y sus esbirros campaban a sus anchas haciendo infelices al resto de las habitantes del mundo, dos de los Dioses del Mir dictaron en secreto un destino para ellos.
La locura de estos Diablos estaba llevando al mundo hacia un final precipitado, se llegó a determinación de confinarlos en las oscuras profundidades del submundo. Los poderosos dioses dictaminaron que estos caóticos monstruos quedaran atrapados en los antiguos laberintos, en lo más profundo de los intrincados pasadizos.
Dada la proliferación de bestias malignas y que su número superaba con creces el de lugares para confinarlos, tomaron la decisión de realizar varias construcciones, pero aun siendo dioses, necesitaban ayuda para tan ingente tarea. Para ello decidieron crear unos seres a los cuales pudiesen ordenar el trabajo. Así pues, la raza que se creó fue la humana.
Crearon esta raza de manera que fuese moldeable, adaptable a los requisitos requeridos, con capacidad de decisión, con total libertad para moverse por todos los rincones del Mir.
Los humanos eran grandes constructores, levantaron preciosos palacios para albergar a los Demonios, crearon salas especiales en todas y cada una de las futuras moradas para las bestias, tanto en las existentes como en las nuevas. Después los dioses sellaron mágicamente las entradas a estos recintos haciendo así imposible la salida de tan malignos seres.
Ya estaba todo el trabajo realizado. Gracias a la protección de lo benevolentes dioses, las tareas encomendadas se habían llevado a cabo en el más estricto secreto con respecto a los demonios. Estos últimos, cegados por sus ansias de crear el caos en el mundo Mir, tan solo vieron a los humanos como unas criaturas nuevas a las cuales hacer la vida imposible y usar en momentos de dificultad como alimento.
Tan sólo quedaba una tarea pendiente. Esta era la más difícil y complicada, atrapar y confinar a dichas bestias en los lugares predestinados para ellas. Los dioses además de protectores del mundo, eran justos, y decidieron que los monstruos, dado que iban a pasar la eternidad encerrados, intentaron que todos y cada uno de ellos fuesen ubicados en una morada lo más afín a su naturaleza.
Los dioses, viendo la grandeza de la raza que habían credo y dado que superaban con creces los designios asignados para ellos en un principio, de entre todos los humanos, seleccionaron un grupo a los que denominaron “héroes”. A estos elegidos les encomendarían tan peligrosa captura y para ello fueron entrenados en las más poderosas técnicas, les otorgaron los más increíbles poderes y les entregaron poderosos objetos para poder enfrentarse a los malignos diablos.
Fueron grandes las batallas, insuperables las hazañas efectuadas por estos valientes hombres, pero tras largos e increíbles enfrentamientos, consiguieron acometer la tarea para la cual habían sido destinados.
Viendo tan gran esfuerzo, y la nobleza mostrada por estos nuevos seres, los dioses, decidieron premiarlos con la posibilidad de cazar a los demonios siempre y cuando ellos quisiesen.
Para proteger a los mas incautos, en las moradas que albergasen a los más oscuros y poderosos de estos demonios, se designaros unos guardianes para otorgar o denegar el acceso a tan peligrosos lugares.
Grandes odas y crónicas han llegado hasta los tiempos actuales, pero esas son historias que se contarán en otro momento.
Para elogiar a los grandes héroes, cada cierto tiempo, los dioses celebran tan grande gesta liberando a los monstruos por un corto espacio de tiempo para deleite y disfrute de los herederos de tas increíbles guerreros y para que nunca olviden los seres que habitan en el oscuro submundo del Mir.
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"El que me necesite que me busque, y el que quiera matar a alguien.... que se suicide, poco se perderá...."
PAZ HERMANOS
HispaRed Legend Of Mir III v. 4.7!!
Fantásticos y revolucionarios nuevos equipos.













































